Nuestra Historia

Los Hermanos de La Salle en Cádiz

La fama educativa de la enseñanza ofrecida por los Hermanos de las Escuelas Cristianas, se había extendido por todo el país, desde que el 26 de febrero de 1878 llegasen a Madrid los Hermanos Jubinius, Ithamares de Jesús, Ivergile – Joseph y Gioachino de María. A partir de entonces son continuas las peticiones para abrir colegios en todos los puntos de la nación española.

Muchas fueron las llamadas que desde Cádiz se hicieron al Superior General. Junta de Escuelas Católicas, Sr. Obispo D. Jaime Catalá, Don Antonio Zubieta y tantos otros intervinieron para que los Hermanos de la Salle impartiesen sus enseñanzas en Cádiz.

Día de gozo fue el 15 de noviembre de 1879, fecha en la que bajo el mando del Hermano Eliseus llegan a Cádiz los Hermanos de las Escuelas Cristianas, instalándose en el Convento de Santo Domingo. Esto duró hasta 1890, fecha en la que los Padres Dominicos tomaron posesión de su antiguo Convento. No obstante, para no dejar el Barrio de Santa María sin escuela, permanecen en Santo Domingo dos clases, que eran atendidas por Hermanos de La Salle.

En 1882, gracias a la generosidad de Don Domingo José de Iriarte, se funda la Escuela de Nuestra Señora del Rosario y San Antonio (La Salle Viña).

Los Hermanos de las Escuelas Cristianas atendían también, a instancias del obispo Calvo y Valero, dos clases en la Parroquia de Santa Cruz, para los Seises de la Catedral.

Ante el problema de escolarización en los extramuros de Cádiz, el Obispo José María Rancés, el Padre Añeto y el Canónigo D. Felix Soto y Mancera, promotores de obras benéficos – sociales de la ciudad, ofrecen a los Hermanos una Escuela situada aproximadamente a espaldas de la Parroquia de San José, aportada con fondos de la Testamentaría de D. Juan Nepomucemo Retes. La Escuela a la que denominan “San José”, se inaugura el 1 de noviembre de 1893. Los Hermanos de La Salle permanecen en ella hasta el 6 de junio de 1904, fecha en la que estando a punto de desaparecer por falta de fondos, el Colegio Centro Católico de Obreros, situado en la Plaza Jesús Nazareno, el Obispado pidió ayuda al Instituto La Salle para que se hiciera cargo del mismo, ya que del Colegio San José lo haría una Comunidad que deseaba fundar en Cádiz una Escuela- Asilo de Artes y Oficios.

Por otra parte, el Barrio de Santa María, había quedado desamparado de colegios. Gracias a la tenacidad del Canónigo D. Félix Soto y Mancera y la generosidad del matrimonio D. José Moreno de Mora y Vitón y Dña. Micaela de Aramburu y Fernández, se construyó el Colegio La Salle Mirandilla, bajo la advocación de San Miguel Arcángel. La bendición del nuevo Colegio se realiza el 25 de marzo de 1895, siendo su primer Director el H. Domingo José.

Muchas vicisitudes tuvieron que padecer los Hermanos de La Salle en épocas difíciles: incendios del Centro Católico de Obreros y del Colegio de La Salle Viña, saqueos, profanación de imágenes, destrucción de archivos y enseres de enseñanza, etc., en el Colegio La Salle Mirandilla, pero ellos, con su entrega y su tesón continuaron con la labor pedagógica que les inculcó el Santo Fundador San Juan Bautista de La Salle.

Los Hermanos de La Salle nunca han pedido nada, siempre disponibles para los demás, entregados a su generosa misión, pero el pueblo de Cádiz, agradecido, les ha distinguido con la Cruz de Alfonso X el Sabio al Hermano Julián, Director de La Salle Mirandilla, Cruz de Alfonso X el Sa
bio al Hermano Ignacio, Director de La Salle Viña, Placa de Oro de la Provincia de Cádiz, concedida por la Excma. Diputación Provincial, Título de Hijo Adoptivo de Cádiz concedido por el Excmo. Ayuntamiento y Medalla de Oro de la Ciudad de Cádiz, concedida por el Excmo. Ayuntamiento.

Hoy, después de más de ciento treinta años en Cádiz, queremos dedicar un merecidísimo homenaje al Instituto La Salle y un profundo agradecimiento por la labor que han prestado y siguen prestando a tantos y tantos gaditanos.

Por todo ello, y recordando nuestro lema lasaliano:

<<Indivisa Manent – Permaneced unidos>>

 

¡GRACIAS HERMANOS!

José María Pérez Valiente, antiguo alumno.

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